Impacto de la Nariz y la Garganta en el Sueño
Frecuentemente, los ronquidos tienen su origen en una obstrucción nasal persistente. Condiciones como la desviación del tabique nasal o la presencia de pólipos nasales dificultan la respiración natural, obligando al paciente a respirar por la boca. Esta mecánica respiratoria defectuosa suele estar acompañada de infecciones nasales o sinusitis recurrentes que inflaman la mucosa, agravando el problema. Asimismo, el agrandamiento de tejidos por amigdalitis crónica reduce el espacio en la faringe, provocando que el esfuerzo respiratorio sea mucho mayor durante la noche.
